Moldes para hacer jabones de glicerina

Moldes para hacer jabones de glicerina
Moldes para hacer jabones de glicerina

El molde para hacer jabón es un contenedor en el cual se deposita la mezcla de jabón fundido que al endurecerse se transforma en una barra de jabón terminada. Dada la amplia gama de jabones en el mercado, existen hormas de diversos tipos, materiales y formas.

El modelo más tradicional es la caja rectangular de madera, fabricada con listones. Dependiendo de su largo y del ancho que le queramos dar a cada pieza se pueden obtener desde 25 a 40 jabones de una sola vez, por lo que es la opción más viable para los que desean hacer numerosos jabones a la vez.

No obstante, en el mercado abundan las bases de silicona con formas diversas, ideales para los jabones para niños, los de obsequio o souvenir, entre otros.

Molde para jabones rectangular

Con este molde se consigue la forma más conocida en el mundo de las pastillas de jabón, empleada desde hace muchos años por la mayoría de las casas comerciales.

Actualmente se utiliza mayormente en la fabricación de jabones artesanales, muchas personas buscan imprimirle el toque rústico del jabón fabricado de forma casera.

Por su estructura sencilla, es de fácil construcción. Con la ayuda de cinco  listones de madera de un centímetro y medio de grosor se puede armar el molde para la fabricación de jabones.

Se cortan las piezas de madera de forma que queden dos largas y dos cortas del mismo tamaño, más la base de toda la caja, a la cual no se le realiza tapa. Tres se fijarán con clavos a la base y una quedará ajustada con bisagras, haciendo más sencillo la retirada de la pieza completa de jabón cuando esté endurecido.

Otros fabricantes de moldes prefieren usar bisagras en toda la caja o valerse de tornillos para apretar los cuatro lados. Todo dependerá del estilo que escoja el artesano o fabricante, y el método que le parezca más sencillo a la hora de extraer el contenido del rectángulo.

En el caso del molde cuadrado, las especificaciones solo varían en el tamaño de los listones, puesto que los cuatro deben medir lo mismo. En ambos tipos se recomienda forrar la pieza final con papel de cera, para facilitar el vaciado.

Molde para jabón redondeado

Los jabones redondos, tipo pastillas, suelen ser más pequeños. Botellas vacías, tubos de PVC, u otros objetos con forma redondeada pueden ser usados si se decide hacer un molde casero.

Al cilindro escogido se le debe extraer y luego sellar uno de los lados, que es por donde se retirará el jabón, por lo que esta tapa debe ser firme pero no permanente. Después de que el jabón se haya endurecido, se debe extraer la tapa realizada, empujar con algún objeto que no lo marque, y estando afuera dejarlo endurecer durante un día entero antes de cortarlo.

Moldes de silicona para jabones

Con la aparición de los moldes de silicona, las formas de los jabones se multiplicaron, desde animales hasta flores, pasando por los temáticos.

La silicona tiene la gran ventaja de ser un material con gran flexibilidad, además de resistente, lo que hace que resulte más cómoda la experiencia del desmoldado.


La mayoría de los moldes clásicos de madera llevan ya incorporados una pieza de silicona para facilitar el desmoldado. Muchos de los moldes que se pueden encontrar llevan además un sello o una forma para marcar el jabón personalizándolo al máximo.

Elijas el modelo de molde que elijas esperamos que puedas encontrar una opción con la que te sientas seguro y no se vea perjudicado el jabón final.