Nitroglicerina

Nitroglicerina
Nitroglicerina

Imagina una sustancia tan potente que dependiendo de cómo la utilices podría volarte en pedazos o podría salvarte la vida, da miedo, pero esta sustancia existe y se llama nitroglicerina. La nitroglicerina fue descubierta por primera vez en 1847 por un químico italiano llamado Ascanio Sobero que estaba experimentando con ácidos derivados de plantas de esta variedad

Cuando Ascanio probó una pequeña cantidad de este compuesto descubrió que era dulce, pero le dio un dolor de cabeza enorme que duró horas. Evidentemente este tipo de pruebas de sabor jamás deben hacerse cuando se están realizando experimentos químicos, pero para el que tenga curiosidad sabe más o menos como un jabón pero con un toque dulce.

Lo extraordinario de la sustancia era que reaccionaba de forma exagerada ante perturbaciones. Incluso un pequeño golpe podía hacer que detonara produciendo una poderosa explosión, el inventor hizo alarde del poder asombroso de la nitroglicerina al detonar una pequeña cantidad frente a una sala de conferencias repleta de científicos.

Sal para separar la glicerina

La Glicerina era un componente básico del jabón, pero los empresarios del siglo XIX no estaban por la labor de dejar la Glicerina en los jabones, había que aprovecharla para hacer dinamita.

Para separar la glicerina del jabón los comerciantes antiguos habitualmente añadían sal al preparado de grasas y agentes detergentes. De esta forma el jabón se fija en la parte inferior y la glicerina flota hacia la superficie del jabón. Una vez es expulsada, se elimina la glicerina y se reserva para otros usos industriales, obteniendo mayor beneficio que si lo dejasen en el jabón. Para dejar la glicerina en su estado más puro se tamizaba para darle mayor aspecto de pureza y mejorar su venta en el mercado.

La glicerina tiene numerosas formas y salidas comerciales además de hacer nitroglicerina. La glicerina no es un ingrediente peligroso que pueda generar una explosión en su estado natural. Para que la glicerina sea inestable necesita terminar como nitroglicerina a través de un proceso químico, por lo que nadie debe de alarmarse si calienta glicerina en casa para preparar jabón, es completamente inofensiva en una cocina.

La combustión

En general se necesitan dos cosas principales para que la combustión suceda. Por un lado un agente combustible y por otro un oxidante que elimine los electrones de las moléculas de combustible para mantener la reacción en marcha. El oxidante es muy fácil de conseguir, el oxígeno del aire es suficiente. Es el mismo principio por el cual no se puede producir fuego si no hay aire (falta oxígeno para la combustión). Lo revolucionario de la nitroglicerina es que los tres grupos de nitratos contenidos en cada molécula de nitroglicerina contienen poderosos agentes oxidantes en sí mismos, por lo que una vez que se inicia una reacción explosiva no necesita oxígeno para sostenerse, todo lo que la reacción necesita está ahí mismo en las moléculas. Debido a la gran inestabilidad que presenta la nitroglicerina en su estado puro no resultó muy útil como un explosivo, es demasiado difícil de controlar.

Dinamita

La inestabilidad del compuesto puro de Nitroglicerina motivó a que en 1864 el sueco Alfred Nobel Patton consiguiera un proceso para hacer la nitroglicerina más estable para que pudiera ser utilizada de una forma más controlada. Con ello nace la dinamita

La nitroglicerina se produce industrialmente mezclando en partes iguales glicerina, ácido sulfúrico y ácido nítrico. Durante el siglo XIX los productores de jabón hicieron una gran fortuna vendiendo la glicerina que obtenían de las grasas animales y vegetales a las fábricas de nitroglicerina y dinamita. Este uso hizo que el jabón natural cada vez contuviera menos cantidad de glicerina, que se destinaba a la producción industrial.

Nitroglicerina y medicina

Resultó que los ingredientes que sirvieron para hacer uno de los explosivos más icónicos y mortales de nuestra historia, también tenía otra propiedad. Nada más y nada menos que la de salvar la vida.

Los fabricantes de dinamita empezaron a notar que la nitroglicerina aliviaba la presión en el pecho. Los médicos empezaron a investigar este efecto y concluyeron que los compuestos de nitrato eran muy efectivos a la hora de tratar el dolor en el pecho. En un principio, se usó principalmente nitrato de amilo que es un compuesto que se ha descubierto que baja la presión arterial y aumenta la flujo de sangre y oxígeno al corazón. En general evita que el órgano tenga que sobreesforzase.

Más tarde, la glicerina se descubrió aún más eficaz y se adoptó como la principal medicina para los problemas del corazón. Finalmente en el siglo 20 los científicos cayeron en que la nitroglicerina relaja los vasos sanguíneos y reduce la presión arterial funcionando de forma muy parecida al nitrito de amilo una vez que está dentro del cuerpo humano. Es importante recalcar que aunque las pastillas de nitroglicerina son un medicamento que contiene dicha sustancia, el contenido es tan pequeño que el peligro de explosión es mínimo.